Ene 09

Se lo dedico a Mario, que seguro que le va a gustar.

Visto en menéame

Jun 29

Estoy un poco ya hasta los cojones de la nueva oleada de patriotas-gracias-al-fútbol que invade España. Del “podemos”, del “oe-oé” y del “a por ellos” escritos en banderas que cuelgan de los balcones de medio país. Ahora va a resultar que somos la polla (como nación, ojo) porque un grupo de tíos que le pega patadas a un puto balón está en la final de la Eurocopa. Sí, voy a ver el partido y quiero que gane la selección, pero estoy viendo ciertas cosas últimamente que me están repateando bastante, y que creo que no son más que el reflejo de lo que realmente somos como país.

Lo siguiente es una copia íntegra de la columna de opinión de Manuel Alcántara, en el Ideal de ayer

«Ha sido pródiga España en patriotas elementales sin pies ni cabeza, pero en este momento histórico abundan más los que se basan en las extremidades inferiores. Las hipotecas de julio serán las más caras y el Euribor ya bate su propio récord y se sitúa en el 5’3, pero nunca ha estado más arriba el orgullo nacional. Un grupo de muchachos habilidosos y conjuntados está deslumbrando al orbe futbolístico y ha llegado, por tercera vez en la historia, a jugar la final de una Eurocopa.

Desde que Quevedo miró los muros de la patria suya nunca se habían visto tantas banderas en los balcones. Una gran cosecha de patriotas ha florecido regada por los goles de nuestra selección y hasta a Aragonés se le ha puesto facha de apóstol. Gentes que no tienen nada de qué enorgullecerse han salido a la calle a exhibir su orgullo. Unos tiraban cohetes y otros tiraban por la calle de en medio tocando compulsivamente el claxon de sus coches. Hay que agradecerle al fútbol el trasvase de alegría, sobre todo en momentos de depresión.

¿Qué importa que Bruselas nos reclame un serio ajuste para evitar el déficit, si la luminosa selección le ha ajustado las cuentas a Rusia? El éxito es curativo, además de ser irrefutable. Lo único que tiene de malo es que para tenerlo exige el fracaso de los demás. Se paralizarán las ciudades y los corazones mañana domingo cuando caiga la tarde. Nos puede caer el título de campeones o se nos puede caer el mundo encima, pero nadie nos puede quitar la trayectoria. La pasión por el deporte exige un cierto grado de infantilismo, pero quizá no sea deseable perderlo. Si nuestros muchachos le ganan a Alemania, aunque las pasen moradas, se bordarán muchas banderas rojigualdas y nos creeremos que somos los mejores del mundo. Cosa que puede ser cierta, a condición de no compararnos con nadie.»

No creo que tenga permiso para reproducir aquí la columna; interprétese como un pequeño homenaje a este hombre, que es capaz de escribir todos los días de la semana su “Vuelta de hoja” en la contraportada del periódico; a veces no tan bien, otras muchas (como esta) brillante.

May 10

Sopcast es un programa que sirve para ver la televisión por Internet, que funciona sobre un protocolo p2p, y que suele usarse principalmente para ver partidos de fútbol gratis en televisiones extranjeras. Podría decirse que es una especie eMule para televisión en directo.

Su cliente para GNU/Linux, para variar, es inferior al de Windows, aunque permite tener varias televisiones abiertas a la vez. Lo que se ofrece en las descargas de la web es bastante cutre, y no tiene repositorios oficiales. Pero al menos funciona bien. Es de código abierto y puede descargarse desde aquí, aunque puede ser complicado echarlo a andar.

Es mejor bajar e instalar (por orden) estos dos paquetes: cliente e interfaz gráfica. Están sacados de los repositorios para Ubuntu Feisty de Treviño, aunque también sirven para otras versiones de Ubuntu y Debian.

Cuando se instalan, no crean un enlace en el menú, así que puedes crearlo tú mismo, hacer Alt+F2 o abrirlo desde consola:

qsopcast

El programa tiene un problema, y es que no encuentra la lista de canales porque está desactualizado. Para cambiarlo, ve a Config -> Config, y en el campo “Channel URL”, pon esto: http://www.sopcast.com/chlist.xml

qsopcast

Ahora, cierra el programa, vuelve a abrirlo y cuando acabe de descargar la lista de canales la mostrará. Para ver un canal sólo hay que elegirlo y pulsar “Launch”, o hacer doble clic. Cuando lleve un buen porcentaje bajado (por encima del 80%, se muestra abajo a la izquierda) puedes pulsar el botón “Player” para ver el vídeo (se abre mplayer por defecto, aunque yo he configurado el VLC y Totem en las opciones y también funcionan). Hay que tener los códecs apropiados para poder ver vídeo en formato WMV.